Manifestaciones en Seúl, capital de Corea del Sur, exigieron a Estados Unidos que deponga su actitud de querer resolver el conflicto nuclear con Corea del Norte, a través de la imposición de sanciones. Las protestas en Seúl se pronunciaron a favor del diálogo internacional.
Decenas de manifestantes llenaron las calles de la capital surcoreana para exigir el fin de las sanciones por parte de Estados Unidos y promover el diálogo.
Gritando consignas y con pancartas rechazaron la medida de la Casa Blanca, que pretende sancionar de manera económica, financiera y diplomática a Corea del Norte, después del reciente ensayo nuclear subterráneo.
Ante el ensayo nuclear de Pyongyang, Washington reaccionó solicitando el pronunciamiento urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y la propuesta de sanciones, que implican además el embargo de los bienes o materiales que podría utilizar Corea del Norte en sus programas nucleares.
Estados Unidos también ha solicitado que se prohíba a Pyongyang, cualquier transacción financiera que apoye el programa nuclear de Corea del Norte.
Por su parte, el Gobierno norcoreano liderado por Kim Jong II pidió entablar conversaciones de forma directa con Estados Unidos, a fin de evitar una guerra nuclear. Pyongyang acusó a Washington de promover las rupturas de las conversaciones bilaterales y de propiciar un clima de amenazas.
De acuerdo con la agencia de noticia de Corea del Sur, Pyongyang exigió garantías de seguridad para el pueblo surcoreano, a la vez que denunció a Washington de ser contraria a una salida pacífica.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) condenó el ensayo nuclear de Corea del Norte y abrió la posibilidad de la aplicación de sanciones contra Pyongyang.
Sin embargo, China apostó por el diálogo y una salida pacífica a la crisis internacional que han desatado las pruebas nucleares norcoreanas tal como lo expresó el portavoz de la cancillería china, Liu Jianchao.
Todavía ''hay oportunidades para resolver el asunto a través de consultas. Nadie está considerando usar la fuerza militar y eso es positivo'', dijo Jianchao. Pekín ha pedido a todas las naciones ''mantener la cabeza fría'' a la hora de adoptar medidas.