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TeleSUR _ Fecha: 14/01/2010
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Estados Unidos controla aeropuerto en Puerto Príncipe tras sismo del pasado martes
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El Departamento de Estado estadounidense anunció este jueves que personal militar de ese país norteamericano asumió el control del aeropuerto de Puerto Príncipe, por donde llega la ayuda internacional tras el sismo que el pasado martes devastó de esa ciudad, la capital haitiana.

"Tomamos la responsabilidad del control aéreo. Tenemos mucho personal que ayuda en las cargas y las descargas", declaró el portavoz Philip Crowley y añadió que los inspectores llegaron entre la noche del miércoles al jueves.

El desembarco en masa de socorristas causó la saturación del aeropuerto y del espacio aéreo, lo que forzó a prohibir vuelos por varias horas.

"La buena noticia es que ahora el aeropuerto de Puerto Príncipe funciona las 24 horas. La mala es que es un aeropuerto pequeño, muy limitado, con una sola pista y poco espacio", comentó Crowley.

No es la primera vez que Estados Unidos (EE.UU.) se involucra directa y unilateralmente en la nación caribeña, debido a que son muchas las implicaciones que el país norteño tiene en la política de Haití, lo que provoca desconfianza en las acciones que realiza para "ayudar" a este pueblo.

El ejemplo más significativo de esta injerencia ocurrió en el año 1991, cuando el presidente constitucional de Haití, Jean-Bertrand Aristide, fue derrocado tras un golpe de Estado que, según el mismo ex dignatario, fue organizado por Estados Unidos y Francia, que crearon grupos armados para desestabilizar el país y hacer ver que el pueblo haitiano estaba en descontento con las medidas aplicadas por el entonces mandatario.

Sin embargo, las acusaciones que señalaban el descontento del pueblo haitiano en contra de Aristide no eran ciertas, cuando se evidenció que las propias fuerzas especiales estadounidenses desalojaron al presidente del palacio de gobierno.

La acción provocó el exilio del presidente haitiano en Estados Unidos pese al reclamo de su pueblo, que exigía su regreso para gobernar a un país sumido en la pobreza, y donde las clases más olvidadas estaban retomando la importancia merecida bajo su Gobierno.

Aristide gozaba día tras día de un mayor apoyo en el electorado, a la inversa, el régimen militar en Haití, sólo era objeto de una impopularidad generalizada.

Este hecho, condujo al entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, a romper con la brutal política de su predecesor y a negociar un compromiso, por lo que organizó la salida de la junta militar y el regreso del presidente legítimo al poder, a cambio de la promesa de Aristide de no "exacerbar" la lucha de clases y más bien de reconciliar ricos y pobres.


El mandatario haitiano regresó entonces a su país en 1994 para culminar su mandato y es precedido por su antiguo Primer Ministro, René Préval, quien fue elegido con 88 por ciento de votos.

Al finalizar el mandato de Préval, Aristide vuelve al poder, esta con una significativa mayoría pese a una gran abstención registrada por el desencanto de los electores ante los continuos golpes de Estado que atentaban constantemente contra la democracia en el país.

Aristide comienza nuevamente con su política anti-imperialista y exige sobre todo a Francia el pago o la devolución de 90 millones de francos-oro, que fueron pillados por el gobierno francés a Haití entre 1825 y 1885; pero en 2002, ya la administración de George W. Bush, como presidente de Estados Unidos, toma la decisión de derrocar a Aristide para lo cual consulta con Francia.

Estas dos potencias han querido siempre ejercer una tutela común en la isla caribeña. París tomó la decisión de inmiscuirse en le "caso haitiano" sólo a mediados de julio del 2003. Un plan conjunto es elaborado para preparar el golpe de Estado en Haití.

Aristide fue secuestrado el 29 de febrero de 2004 por las fuerzas especiales estadounidenses, tras haber sido amenazado por los emisarios franceses Régis Debray y Veronique de Villepin-Albanel, quienes intentaron convencerle de que presentara su dimisión.

"Las amenazas eran claras y directas: ¡O usted renuncia o puede ser muerto!", dijo el ex mandatario haitiano en una entrevista publicada por el sitio en internet de la red Voltaire.


El mandatario fue detenido primeramente en la República Centroafricana y actualmente se encuentra exiliado en Sudáfrica, desde donde ha agradecido el apoyo de esa nación y el resto de los estados africanos y caribeño,s que siempre lo reconocieron como único dirigente legítimo de Haití y denunciaron el gobierno títere de Gerard Latortue, quien le sucedió.

No se puede ignorar que este episodio forma parte de la política estadounidense de colonización militar y económica a otras naciones, a través de intervenciones militares, instalación de bases, asesores militares y ejercicios conjuntos con otros países.

 

teleSUR-Afp-Voltairenet/ve-MFD