Deportaciones a El Salvador revela maniobras de Trump para eludir la Justicia
Declaraciones de Clever-Carone confirman que todo hace parte de la estrategia hacia Venezuela: «ir con todo».

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es acusado por un juez federal de eludir una órden judicial cuando deportó a un contingente de más de 200 migrantes venezolanos a El Salvador. Foto: EFE
3 de abril de 2025 Hora: 17:50
La administración Trump se encuentra bajo intenso escrutinio judicial tras ser acusada de orquestar deportaciones aceleradas de migrantes venezolanos, ignorando deliberadamente órdenes judiciales que buscaban garantizar el debido proceso legal.
El juez federal James Boasberg, del Distrito de Columbia, intensificó la presión sobre el Departamento de Justicia (DOJ) para obtener explicaciones sobre por qué su orden judicial del 15 de marzo —que buscaba detener vuelos de deportación en curso— fue aparentemente desacatada, generando un conflicto institucional de creciente gravedad.
En una audiencia de 40 minutos celebrada el jueves, quedó en evidencia que el juez Boasberg no ha recibido «respuestas satisfactorias» del DOJ. La controversia gira en torno a la utilización de la casi obsoleta «Ley de Enemigos Extranjeros» de 1798 para acelerar deportaciones masivas sin garantizar el debido proceso legal a migrantes venezolanos acusados de pertenecer a la extinta pandilla Tren de Aragua.
«¿Entendió mi orden? ¿Qué interpretó cuando la emití?», cuestionó incisivamente Boasberg al abogado del Departamento de Justicia, Drew Ensign, durante la audiencia, según el reporte del periodista Scott MacFarlane. El juez aclaró enfáticamente que no prohibió las deportaciones por canales regulares, sino que exigió transparencia en el proceso, añadiendo: «Quien diga lo contrario estaría equivocado».
«Mantienes que el gobierno cumplió plenamente la orden del tribunal el 15 de marzo, ¿correcto?», preguntó directamente Boasberg a Ensign. Cuando el abogado respondió afirmativamente, el juez acusó: «Me parece que el gobierno actuó de mala fe aquel día».
La convicción del tribunal es que existió una estrategia deliberada para evadir el escrutinio judicial, acelerando deportaciones antes de que pudieran ser revisadas legalmente.
Cronología reveladora
El periodista Scott MacFarlane detalló la reconstrucción cronológica de los hechos, presentada durante la audiencia, que revela un intento deliberado de la administración para evadir el escrutinio judicial:
- 14 de marzo: Se firma la orden de deportación bajo la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798.
- 15 de marzo:
- 1:12 a.m.: Se presenta una demanda a favor de los migrantes venezolanos.
- 7:00 a.m.: El juez es notificado y programa una audiencia para las 5:00 p.m.
- 3:53 p.m.: Se publica oficialmente la orden de deportación bajo la polémica ley.
- Antes de las 4:00 p.m.: Se aceleran las deportaciones para completarlas antes de la audiencia judicial.
Esta secuencia de eventos lleva al juez Boasberg a concluir que la administración Trump encabezó una «maniobra premeditada» para eludir la justicia estadounidense, apresurando la salida de dos aviones con 238 venezolanos deportados antes de que el tribunal pudiera revisar la legalidad del procedimiento.
MacFarlane, quien sigue de cerca este caso, destaca particularmente por asumir la situación de Neri Alvarado, un joven de 25 años deportado en esta operación. Según los reportes de MacFarlane, Alvarado portaba un tatuaje de concientización sobre el autismo en honor a su hermano menor, pero fue incluido en la deportación masiva a pesar de haber sido previamente exonerado de cualquier vínculo con organizaciones criminales.
Este caso ilustraría la discriminación en el proceso de deportación, donde personas sin antecedentes criminales fueron expulsadas junto con presuntos integrantes de bandas delictivas, sugiriendo que el objetivo era cumplir con cuotas numéricas antes que garantizar un proceso justo.
Reacción y complicidad de Bukele
La controversia adquirió otra dimensión cuando el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, publicó en la red social X (anteriormente Twitter) el mensaje «Ups, too late» («Ups, demasiado tarde») el mismo 15 de marzo, cuando el juez emitió su orden de detención de los vuelos, evidenciando posible coordinación previa entre gobiernos.
Los deportados venezolanos permanecen actualmente retenidos en el Centro de Internamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador, una situación que complica aún más el caso, dado que están fuera de la jurisdicción estadounidense pero fueron deportados potencialmente en violación de una orden judicial federal.

Claver-Carone
Las deportaciones aceleradas de venezolanos parecen ser parte de una estrategia más amplia y agresiva hacia Venezuela, como revelan declaraciones recientes de Mauricio Claver-Carone, Enviado Especial del Departamento de Estado para América Latina. Durante un conversatorio sobre Venezuela y propuestas de María Corina Machado celebrado en el Miami Dade College, Claver-Carone expuso abiertamente el enfoque de la administración Trump.
«Con Venezuela debemos ir con todo», afirmó categóricamente. Cuando se le preguntó sobre las lecciones aprendidas del pasado gobierno de Trump, su respuesta fue reveladora: «Es muy simple: o vas a lo grande o mejor ni lo intentes, porque hacer las cosas a medias no funciona».
Claver-Carone reconoció que durante la administración anterior, «la política debía ser de máxima presión, pero nunca llegamos a aplicar la máxima presión. Ni siquiera alcanzamos el 50% de esa máxima presión. Quedaban muchas cosas por hacer».
Sus declaraciones muestran una escalada inminente en la postura hacia Venezuela: «Tenemos que ir con todo. O todo o nada. Esa fue mi mayor lección». El funcionario destacó además que ahora cuenta con «el equipo más enfocado en el hemisferio occidental» que ha visto en su vida, celebrando la ausencia de «desacuerdos dentro del Departamento de Estado con nuestro Secretario de Estado, Marco Rubio»
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El caso de las deportaciones masivas de venezolanos, combinado con las declaraciones sobre una política de «máxima presión» hacia Venezuela, ilustra un panorama preocupante para los derechos humanos y las relaciones hemisféricas.
La estrategia de «ir con todo» expuesta por Claver-Carone parece materializarse en acciones concretas como las deportaciones aceleradas, donde consideraciones legales y humanitarias quedan subordinadas a objetivos políticos.
Con los próximos pasos legales el juez Boasberg podría emitir una nueva orden la próxima semana, seguida de más audiencias para esclarecer completamente los hechos. Los involucrados en la operación de deportación podrían enfrentar sanciones por desacato si se determina que actuaron deliberadamente para eludir la supervisión judicial.
Autor: teleSUR - Daniel Ruiz Bracamonte
Fuente: Agencias - @JoshEakle - @MacFarlaneNews