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Los estudios han señalado que la OEA cometió graves faltas metodológicas, ocultó información y tergiversó irregularidades inocuas para sustentar declaraciones anteriores

Los estudios han señalado que la OEA cometió graves faltas metodológicas, ocultó información y tergiversó irregularidades inocuas para sustentar declaraciones anteriores | Foto: Reuters

Publicado 16 junio 2020


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Varias investigaciones han cuestionado el informe presentado por la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre el supuesto fraude electoral en las elecciones bolivianas del 20 de octubre de 2019.

Estudios recientes sobre el informe de la OEA sobre las elecciones de Bolivia, realizadas el año pasado, que precipitó el golpe de Estado contra el presidente Evo Morales, quien ganó los comicios de octubre de 2019, ponen en evidencia varias irregularidades, falsedades y omisiones cometidas por la misión de la organización continental.

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El 5 de diciembre de 2019 la Organización de Estados Americanos (OEA) dio a conocer su informe final sobre las elecciones realizadas en Bolivia en octubre de ese año, en el cual destaca irregulares en los comicios.

En el documento se concluyó que en los comicios hubo “operaciones dolosas” que alteraron “la voluntad expresada en las urnas”, y cinco días después se concretaba el golpe de Estado contra Morales, quien salió del país para evitar un "baño de sangre" en Bolivia.

Activistas, periodistas y políticos desmintieron las acusaciones de fraude electoral, aunado a las denuncias de Evo Morales antes de las elecciones sobre que se preparaba un asonada militar en su contra, sin embargo en fecha reciente los estudios sobre el informe de la OEA han demostrado el sesgo que la organización uso para privilegiar la visión falsa de presuntas irregularidades en las elecciones generales de Bolivia. 

El Centro de Investigación en Economía y Política, con sede en Washington, fue el primer organismo en plantear las fallas del informa OEA sobre Bolivia y ha insistido en los últimos meses en refrendar su posición sobre este tema.

Adicionalmente, existen otros análisis como el de Walter Mebane de la Universidad de Michigan, Jack Williams y John Curiel del Laboratorio de Ciencias y Datos Electorales del Massachussets Institute of Technology, y el más reciente, de Nicolás Idrobo y Dorothy Kronick de la Universidad de Pensilvania y de Francisco Rodríguez de la Universidad de Tulane,

¿Cuáles son algunas de las investigaciones que demuestran las fallas y omisiones del informe de la OEA?

Informe del Centro de Investigación en Economía y Política

El 10 de  noviembre de 2019, en coincidencia con la renuncia del presidente en funciones y nuevamente electo de Bolivia Evo Morales, el Cepr con sede en Washington publicó la versión en español de su informe “¿Qué sucedió en el recuento de votos de las elecciones de Bolivia de 2019? El papel de la Misión de Observación Electoral de la OEA”.

El material de veinte cuartillas fue confeccionado por Guillaume Long, analista principal de políticas; David Rosnick, economista; Cavan Kharrazian, investigador y Kevin Cashman, investigador principal asociado del Cepr.

El estudio inicia con una explicación del sistema electoral y de votaciones boliviano. Más adelante se señala que la misión electoral de la OEA no proporcionó evidencia sustentando las declaraciones realizadas el 21 de octubre de 2019 en que expresó “su profunda preocupación y sorpresa por el cambio drástico y difícil de justificar en la tendencia de los resultados preliminares [del conteo rápido] conocidos tras el cierre de las urnas”.

 

Para el estudio, a diferencia de lo expuesto por la OEA, los resultados del conteo rápido para el primer 83.85 por ciento del conteo de votos “son consistentes con una proyección del resultado final que señala como inmediato ganador a Morales con una victoria de más de 10 puntos porcentuales”.

En su informe de noviembre el equipo del Cepr también concluyó que, hasta esa fecha,  ni la misión de la OEA ni ningún otro partido había demostrado que hubo irregularidades generalizadas o sistemáticas en las elecciones. Confirmó también que ni el conteo rápido ni el conteo oficial exhibieron cambios significativos en las tendencias de votación respecto a los resultados finales.

¿Ganó Evo? La investigación que divulgó The Washington Post

El 27 de febrero de 2020 el Washington Post publicó el artículo "¿Did Evo Morales win?" de la autoría de los investigadores John Curiel y Jack R. Williams.

Ambos autores son investigadores del Laboratorio de Ciencia y Datos Electorales del prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en los Estados Unidos. Curiel y Williams fueron contratados por el Cepr para verificar los resultados numéricos y estadísticos de un estudio realizado.

El texto publicado en el rotativo estadounidense calificó los sucesos del 10 de noviembre en Bolivia como “golpe de estado respaldado por el ejército”. “Como especialistas en integridad electoral, encontramos que la evidencia estadística no respalda el reclamo de fraude en las elecciones de octubre”, agregan los autores.

Los investigadores pertenecientes al MIT calificaron de defectuoso el análisis estadístico y las conclusiones de la OEA sobre el supuesto fraude electoral. En consonancia con el estudio de noviembre realizado por Cepr, Curiel y Williams confirman que sí era posible una victoria de Morales en la primera vuelta de las elecciones como determinó entonces el Tribunal Supremo Electoral.

 

La publicación de The Washington Post reveló que el informe de la OEA “no tuvo en cuenta una serie de variables” en sus análisis sobre la tendencia de los votos. No consideraron “al votante trabajador que ejerce ese derecho más tarde en el día o no hacen referencia a los centros de votación ubicados en las áreas más pobres del país, donde las filas para votar son más largas, lo que reduce así la posibilidad de un conteo rápido de las boletas”.

Nuevo informe del Cepr señala que la OEA tergiversó datos

El Centro de Investigación en Economía y Política dio seguimiento a los estudios sobre el “supuesto” fraude electoral en las elecciones bolivianas de 2019.

El pasado 12 de junio la institución emitió la versión en español de un voluminoso informe de 82 páginas y variados anexos. En este se señala “encontramos que la OEA cometió graves faltas metodológicas, ocultó información y tergiversó irregularidades inocuas para sustentar declaraciones anteriores”.

Entre las conclusiones del estudio se menciona que la Organización de Estados Americanos se basó en análisis estadísticos y muestrales defectuosos y con supuestos incorrectos, y que tergiversó las irregularidades inocuas del llenado de una misma persona de los nombres y apellidos en dos o más actas rurales como si constituyeran falsificaciones (solo existe un caso con firma falsificada de las 226 con irregularidades).

El Cepr señaló además que la OEA omitió mencionar que las actas con irregularidades inocuas tenían una votación estadísticamente equivalente al de las actas contiguas sin irregularidades, y que enterró u ocultó por completo los resultados de sus ejercicios de verificación de la coincidencia de las actas del conteo preliminar con las del conteo definitivo.

La versión original del informe fue publicada en inglés hace tres meses.

Otros estudios realizados

El 7 de junio pasado el diario estadounidense New York Times publicó un artículo en que revelaba las deficiencias del componente estadístico del Informe Final de la OEA sobre las elecciones en Bolivia.

Con el título “Una elección amarga. Acusaciones de fraude. Y, ahora, una reconsideración”, el texto escrito por Anatoly Kurmanaev y Maria Silvia Trigo sostiene que las afirmaciones de la entidad continental “alimentaron una narrativa de fraude electoral que contribuyó a la salida forzada del presidente Evo Morales”.

Otros análisis corresponden a Walter Mebane de la Universidad de Michigan, Nicolás Idrobo y Dorothy Kronick de la Universidad de Pensilvania y Francisco Rodríguez de la Universidad de Tulane.

También existe una carta firmada por más de 100 economistas y estadísticos que sostienen la misma conclusión: la OEA no demostró que hubo fraude en el conteo de los últimos votos de la elección presidencial del 20 de octubre.


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