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Itzamná Ollantay
Itzamná Ollantay

Nómada quechua. Hijo de la Pachamama. Activista y defensor reflexivo de los derechos humanos y de la Madre Tierra. Abogado, teólogo y antropólogo de formación en la ciencia occidental.

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En la coyuntura boliviana actual, constatamos que el 10 de noviembre último se consumó un Golpe de Estado cívico-cristiano-militar promovido por el gobierno de los EEUU.

La autoproclamada gobernante inconstitucional de Bolivia, Jeanine Añez, por su apellido aparenta ser descendiente del Escudo Añez de Sevilla, España.

“Bolivia para Cristo. Nunca más volverá la Pachamama al Palacio”, fue la sentencia triunfalista de Luis Camacho (uno de los principales actores locales visibles del golpe de Estado cívico-cristiano-militar) al imponer la Biblia sobre la bandera criolla boliviana en el hall del Palacio de Gobierno, en la ciudad de La Paz, el 10 de noviembre último.

El reciente golpe de Estado que defenestró al Presidente constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, a simple vista, es una disputa política “resuelta” por la vía de la fuerza, entre blancos (Camacho y Mesa) y aborígenes (Evo Morales y los movimientos indígena campesinos). Pero no lo es del todo.

Con las acciones callejeras violentas en contra de los funcionarios públicos (ante la pasividad o permisividad policial), viralizadas en las redes sociales, adornadas con invocaciones religiosas, lograron desmoralizar al gobierno en pocos días.

El determinismo biológico neoliberal, luego de una década de pausa protocolar, resurge refulgente en Bolivia (cual si fuese el Ave Fénix) desvelando las inmundicias más miserables que habita a la “bolivianidad” de la clase media, y los “patrones” políticos y culturales a los que obedece.

Las reacciones simbólicas y materiales, incluso antes de los resultados finales del reciente proceso electoral boliviano, evidencian que las condiciones ontológicas de la “bolivianidad plurinacional” aún continúan presas del atavismo racista.

El neoliberalismo, como una etapa de la acumulación/especulación del capital por despojo, se fundamenta en la transferencia de bienes comunes y servicios públicos al sector privado, apertura de las fronteras comerciales (para el ingreso de los productos), reducción de las potestades estatales, disminución de la inversión social y precarización laboral.

Cambridge Analytica fue la empresa inglesa que con la “mina datos” de los usuarios norteamericanos de Facebook construyó mensajes digitales, en base a miedos y deseos, y bombardeo a los facebookeros norteamericanos hasta convencerlos que Donald Trump era el “mesías que esperaba Norteamérica y el mundo”.

A principios del presente siglo, la ciudad de La Paz, sede de Gobierno de Bolivia, era insoportable. El hegemónico sistema neoliberal, en menos de dos décadas, había generado una generalizada incertidumbre sociopolítica casi sin precedentes, y la convulsión social nacional, como respuesta, adquiría ribetes apoteósicos.