• Telesur Señal en Vivo
  • Telesur Solo Audio
  • facebook
  • twitter
Las brechas de género en la industria del juego de la pelota están entre las más grandes.

Las brechas de género en la industria del juego de la pelota están entre las más grandes. | Foto: Reuters

Publicado 7 julio 2019





Este ha sido el Mundial de las reivindicaciones para las futbolistas, que en cada partido reclamaron por sus derechos.

¿Podrá el fútbol femenino empujar al patriarcado y así achicar la desigualdad de género? Con el Mundial ya finalizado aquí en Francia, el interrogante surge en Lyon, la sede de la final del torneo, donde Estados Unidos y Holanda se midieron en una definición que pudo ser considerada previsible.

Es que según datos del Foro Económico Mundial los países con mayor presencia en este Mundial son los que tienen elevados niveles de equidad de género.

Estados Unidos y Holanda están en ese lote

Este ha sido el Mundial de las reivindicaciones para las futbolistas, que en cada partido reclamaron por sus derechos. Sin embargo, la distancia respecto de los varones sigue lejos: por ejemplo, en el Mundial de Rusia ellos se repartieron 400 millones de dólares en premios, mientras que aquí hubo para las futbolistas 30 millones.

El tema estuvo vigente este sábado en Lyon, poco antes de que la lluvia aportara un poco de fresco a una ciudad en la que el verano europeo entregó temperaturas por sobre los 30 grados todos los días. La delantera estadounidense Megan Rapinoe dio una conferencia de prensa y puso la desigualdad sobre la mesa.

Acusó a la FIFA de “falta de respeto” por haber programado la final del Mundial femenino el mismo día en el que se disputan dos finales importantes en el fútbol de varones, las de la Copa América y la Copa de Oro. “Es una muy mala idea tener tres finales el mismo día. Esto es la final del Mundial. No sé cómo se ha producido. Me parece increíble. No creo que nos respeten igual que a los hombres”, dijo. Tiene razón.

Pese a los avances, las diferencias están a la vista. Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo -el Informe Global de Brecha de Género que evalúa a 149 países en su progreso hacia la paridad de género- marca que el fútbol y las mujeres constituyen una de las grandes deudas pendientes.

Por caso, las brechas de género en la industria del juego de la pelota están entre las más grandes. Aunque el fútbol genera más de 500.000 millones de dólares cada año, un 49% de las jugadoras no reciben un salario y un 87% finalizará su carrera deportiva antes de los 25 años, por la baja o nula remuneración.

La situación es más desigual en América Latina y el Caribe. La participación laboral femenina sigue 30% más baja que la de los varones, y la diferencia entre países es, también, abismal: naciones como Perú tienen casi un 80% de participación femenina en el trabajo, mientras que otras como Guatemala solo cuentan con 5 de cada 10 mujeres en la fuerza laboral.

Una de las estrellas que eligió no participar de este Mundial, la noruega Ada Hegerberg, seleccionada como la mejor futbolista del mundo, es una de las mejores pagas y sin embargo percibe un salario muy inferior al de Lionel Messi: el argentino gana 130 millones de euros al año, mientras que la delantera recibe 400.000 euros por temporada.

Ahora bien, algunas naciones han decidido avanzar, en definitiva, por el propio empuje de las jugadoras. En Argentina ya se anunció que la Liga que comenzará después del Mundial será la primera con futbolistas con contratos.

San Lorenzo fue la primera institución que firmó vínculos con sus jugadoras. Se trata de un dinero que saldrá de la Asociación del Fútbol Argentina (AFA), que le otorgará 120 mil pesos a cada club (poco más de 2500 dólares) para que establezca acuerdos con un mínimo de 8 y un máximo de 11 jugadoras.

Hasta ahora, será el único país latinoamericano que otorgue esta posibilidad a las mujeres futbolistas, pese a que algunos clubes del continente tienen contratos con algunas de sus jugadoras.

El Mundial de las demandas está por terminar, pero las propias futbolistas ya tienen temas en sus agendas para seguir avanzando en pos de la igualdad y de un fútbol más justo. Con y sin pelota de por medio.


Comentarios
0
Comentarios
Nota sin comentarios.